Preludio

Psicología Naturalista

El naturalismo es una noción, un cierto sabor al gusto del intelecto. Es la convicción de que no hay nada por fuera de la naturaleza y que, en esa medida, todo es susceptible de una explicación sensata. La Psicología Naturalista es naturalista porque, teniendo este sabor en mente, quiere un modelo integral de la naturaleza y es psicología porque su misión principal es darle un lugar coherente a la psique dentro de ese modelo.

La idea tiene su origen en Josep Roca i Balasch. Yo la complemento con mis filósofos favoritos: Donald Davidson y José Ortega y Gasset. Bienvenidos todos los comentarios, críticas, preguntas, dudas o sospechas.

Carlos Mario Cortés H.

Naturalismo, ¿qué es la naturaleza?

Febrero de 2016. Tiempo estimado de lectura: 4:12 minutos.

«¿Qué entiendes por naturaleza?», me preguntó una amiga. He aquí mi respuesta:

Cotidianamente, cuando hablamos de la naturaleza, pensamos en árboles, pajaritos y tierra. Desde la academia, pensamos otras cosas, pero no están tan lejos. Preguntemos, por ejemplo, ¿los fantasmas hacen parte de la naturaleza? La respuesta oficial es que no. Pero ¿la mente?, ¿ella hace parte de la naturaleza? Yo respondo que sí, aunque es necesario naturalizar el concepto. Quiero decir, hay que llevarlo al mismo estatus ontológico de los árboles, los pájaros y la tierra o algo de ese orden.

La mente no es un fantasma infiltrado en la carne y el hueso para controlar sus movimientos. Oficialmente, es lo que tenemos que creer. La carne y los huesos se mueven por una serie de eventos electroquímicos que ocurren al interior de un sistema físico. Por tanto, de la estructura y del estado del sistema depende el movimiento que éste manifieste. Y esos movimientos incluyen los de las extremidades del cuerpo así como los de la mandíbula y la laringe al producir el habla. Pero también los del cerebro al ejercitar el pensamiento. Con esto quiero decir que tanto el lenguaje y el pensamiento, vistos como algo que ocurre entra la carne y el seso, son eventos físicos.

Sin embargo, digo esto y, acto seguido, se me imputa una reducción; se cree que estoy descuidando los conceptos propiamente humanos. Entonces, me defiendo: no podemos confundir peras con guayabas. Reconocer que todo movimiento es un fenómeno físico y que, en cuanto tal, tiene que ser causado por eventos físicos, no implica negar el valor semántico del movimiento de ciertos organismos; no se niega que a los movimientos se les puede atribuir sentido. Semántica o racionalmente, esos movimientos son un fenómeno humano asociado a emociones, pensamientos e historias; físicamente, no son ni más ni menos que eslabones físico en una cadena causal física.

Mejor dicho, la única manera de bajar la mente con toda su riqueza humana al nivel de los pájaros y la tierra es concediéndole una naturaleza dual: física y semántica a la vez. En mi tesis de maestría, le llamé a esto aspectos irracionales (o si se quiere: causales; entiéndase: desprovistos de toda razón) y aspectos racionales, respectivamente. Allí elaboro la idea con más detalle.

Pero ¿a cuento de qué viene todo esto? A cuento de responder a mi amiga su pregunta, porque no es obvio qué tipo de respuesta puede dársele. Uno podría hacer un inventario de las cosas que pueblan la naturaleza, entre las que cuenta a los pájaros y los árboles pero no a los fantasmas. Sin embargo, sería deseable tener un principio general que determine qué entra y qué queda por fuera del inventario. Decir «materialismo» sería una opción. Pero si eso supone reducir todas las descripciones a descripciones físicas sería un error. Sería un error porque no es posible dar cuenta del sentido humano de los acontecimientos cuando se describen en términos puramente físicos.

Por eso, para mí es importante entender que hay descripciones racionales o semánticas que suponen una estructura de relaciones distinta a la estructura de relaciones de una descripción física. Pero que ambas descripciones se pueden usar correctamente (aunque para propósitos distintos) para hablar de un mismo evento cuando se trata del movimiento de los humanos. Ese disparo con el que Pedro mató a Juan puede verse en términos del momentum de un proyectil y otros conceptos de esa naturaleza o, también, en términos de la ira que causan los celos.

Entonces, después de tener esto suficientemente claro, viene la psicología naturalista. Ella es una forma de entender cómo es posible que de un asunto irracional (el evento físico) podamos hacer descripciones racionales (atribuir creencias, deseos y otros conceptos semánticos). Dicho de otro modo, lo que ofrece la psicología naturalista es una descripción del mecanismo natural que posibilita la emergencia de la mente y que subyace a todos los eventos psicológicos, o sea, el mecanismo irracional del que surgen, bajo ciertas condiciones, propiedades racionales, semánticas. Esta psicología nos presenta, pues, el esquema irracional que da soporte a la racionalidad.

Así es que, para no postergar más la respuesta a la pregunta inicial, yo veo la naturaleza como un sistema complejo de interrelaciones que amerita ser comprendido en un modelo integral donde pueden convivir la mente y sus correlativos estados físicos en el contexto de otros eventos físicos.

Hechas todas estas aclaraciones, podría pasar a una fábula que desde hace años llamo metafísica del movimiento y, entonces, respondería la pregunta sólo en términos del mecanismo irracional. Diría que la naturaleza es el compuesto de cuatro tipos de movimiento interrelacionados, cuatro formas de cambio que se afectan mutuamente de muchas maneras y de las que surgen todo lo que conocemos. Pero esta fábula es extensa y necesita ser precisada. Para los interesados: este enlace (prometo activar el enlace pronto, el texto está en construcción).

4 comentarios:

Alejandro Leon dijo:

Muy buena entrada. Tal vez, sólo valdría enfatizar que por físico se entiende lo "natural", que no necesariamente se reduce a las cualidades extensivas de los eventos, aunque las supone. Seguramente, será parte de lo que tratarás en la siguiente entrada. Saludos!

Carlos Mario Cortés H. dijo:

Hola, Alejandro:

Gracias por tu comentario. Aunque no estoy seguro de entender por qué dices que por "físico" se entiende "natural". Si con ello te refieres a que hace parte de lo natural, sin duda. Si quiere decir que todo lo natural es físico, a mí me gustaría precisar más esa idea porque puede ser correcta bajo cierta interpretación pero falsa bajo otra.

En cualquier caso, tienes razón: de esto hablaré en la entrada prometida.

Un abrazo.

Alejandro Leon dijo:

Hola Carlos, esperaremos la entrada prometida. Creo que estamos en la misma línea, pero ya lo veremos. Un abrazo.

Alegna dijo:

No sé por qué tengo la impresión de que a tu amiga le gustaría mucho tu propuesta.
Específicamente dos cosas:
1) la oferta de la psicología naturalista. La descripción naturalista del mecanismo natural que posibilita la emergencia de la mente.
2) la propuesta de construcción de ese sistema complejo de interrelaciones.

Tengo la impresión, además, que le surgiría una pregunta: ¿cuál interrelación de los cuatro tipos de movimiento o formas de cambios que constituyen la naturaleza es la que posibilita el surgimiento de la mente?

Pero como ya se ha mencionado antes, espero la activación del enlace.
Abrazos muchos.

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